Son las analogías que se utilizan para representar la relación entre los componentes del signo, es decir, la relación entre significante y el significado, de una manera gráfica y visual. Estas metáforas suelen ser útiles para ilustrar conceptos abstractos e incluso complejos de la semiótica o la lingüística de forma más clara y sencilla. Las metáforas geométricas comunes para describir el signo lingüístico son:
EL CÍRCULO DE SAUSSURE
Esta metáfora se basa en el modelo propuesto por Ferdinand de Saussure, quien planteó que el signo lingüístico es una entidad psíquica compuesta por la unión entre el significante y el significado. En el círculo de Saussure, el significante se representa en la parte superior del círculo, mientras que el significado se representa en la parte inferior. La flecha que conecta ambos elementos simboliza la asociación o vinculación entre ellos en la mente del hablante.
También conocido como el Triángulo del Simiótico, fue propuesto por los lingüistas C.K. Ogden y I.A. Richards en su obra "The Meaning of Meaning" (El significado del significado) publicada en 1923. Este modelo gráfico busca representar las relaciones entre los tres componentes fundamentales del proceso de comunicación lingüística: el símbolo, el referente y el pensamiento.
- El Símbolo: Es la palabra o signo lingüístico que representa una idea o concepto. Por ejemplo, la palabra "sol" es un símbolo que representa el astro rey.
- El Referente: Es el objeto o concepto real al que hace referencia el símbolo. En el ejemplo anterior, el referente del símbolo "sol" es el astro que ilumina y calienta la Tierra.
- El Pensamiento: Es la representación mental que el hablante tiene del referente. Es la conexión que se establece entre el símbolo y el referente a través del pensamiento del hablante.
El Triángulo de Ogden y Richards muestra que el pensamiento es un mediador crucial entre el símbolo y el referente en el proceso de comunicación, ya que permite que la palabra evoque una idea o concepto en la mente del receptor.
EL TRIÁNGULO DE STEPHEN ULLMANN
Años más tarde, en 1962, S. Ullmann vuelve a tomar como base metodológica, aplicando una terminología saussureana en sus vértices:
- El Significado: Es la definición objetiva o el contenido léxico de una palabra.
- Cosa: Es el objeto o concepto concreto al que se refiere la palabra.
- El Significante: Es el sonido o imagen acústica que representa la palabra.
Ullmann enfatiza la interrelación entre los aspectos formales y semánticos del lenguaje, mostrando cómo la palabra (significante) adquiere su significado al referirse a un objeto o concepto (cosa).
EL TRIÁNGULO DE BALDINGER
Por razones de eficacia explicativa, también lo adopta K. Baldinger, aunque sin hacer hincapie en la entidad mental del significante, asimilándolo a la propia secuencia fónica o gráfica. Propuesto en su obra "semántica estructural" (1968) este modelo grafico busca analizar las relaciones entre tres dimensiones del significado de las palabras
Sus componentes son los siguientes:
- Referente: Es el objeto, concepto o entidad en el mundo real al cual el signo hace referencia o representa. En otras palabras, es aquello de lo que se habla o a lo que se refiere el signo.
- Significante: Es la forma o expresión física del signo, que puede ser una palabra, una imagen, un gesto u otro elemento perceptible a través de los sentidos. Es la parte material del signo que nos permite identificarlo y reconocerlo.
- Significado: Es la representación mental o concepto asociado al significante. Es la idea, el concepto o el contenido mental que evoca el signo en la mente del receptor. El significado es lo que se comprende o interpreta a partir del signo.
El triángulo de Baldinger muestra la relación entre estos tres componentes en el proceso de comunicación lingüística. El referente es la realidad a la que apunta el signo, el significante es la forma perceptible que lo representa, y el significado es la interpretación o comprensión que se deriva de la relación entre el referente y el significante.
El modelo ayuda a entender cómo los signos lingüísticos transmiten significado y cómo se establece la comunicación a través del lenguaje. Es importante destacar que el triángulo se enmarca dentro de la teoría semiótica, que estudia los signos y los procesos de significación en diferentes contextos comunicativos. Se destaca que el significado de una palabra no es solo su contenido proposicional, sino que también incluye aspectos expresivos e impresionísticos que enriquecen su significado.
EL TRAPECIO DE HEGER
Propuesto por Ernst Heger, es una representación gráfica que analiza las relaciones entre cuatro dimensiones del significado de las palabras:
- Extensión: Es el alcance de referencia de la palabra, es decir, el conjunto de objetos o conceptos a los que puede aplicarse.
- Intensidad: Es la fuerza emocional o afectiva de la palabra, relacionada con la carga emotiva que puede tener en diferentes contextos.
- Fuerza Lógica: Es la capacidad de la palabra para establecer inferencias lógicas o relaciones semánticas con otras palabras.
- Fuerza Evocadora: Es la capacidad de la palabra para evocar asociaciones o imágenes mentales en el hablante.





